Publicado 15-03-1999
Cómo citar

Esta obra está bajo una licencia internacional Creative Commons Atribución-SinDerivadas 4.0.
Resumen
Un juicio comúnmente aceptado en el balance historiográfico del franquismo es que apenas se ha producido un debate general que contribuya a explicar precisamente las relaciones entre la sociedad española y la dictadura en torno a las bases culturales y la dimensión simbólica de la política a partir de la propia experiencia cotidiana y la interiorización de la cultura en la persona. No obstante lo controvertido de este enfoque, lo cierto es que la búsqueda de legitimidad constituye un elemento esencial en la dominación política, como pone de manifiesto la renovación que, desde los años sesenta, se ha producido en la historiografía internacional sobre el fascismo, en especial en los casos paradigmáticos de Italia y Alemania, a partir del creciente interés prestado a la manipulación de las masas, las formas de dominación carismática y, en último término, la reacción popular ante los regímenes fascistas. De este modo, la atención a las relaciones entre cultura, propaganda y opinión a través del análisis del modelo socializador del régimen franquista y la «imagen» que de sí mismo pretendió imponer sobre la conciencia de los españoles constituye, en primer lugar, un punto de referencia importante para considerar hasta qué punto lo sucedido en España es equiparable a lo ocurrido en Italia y Alemania bajo el fascismo. En segundo lugar, este enfoque global permite completar las aportaciones parciales que, desde principios de los años ochenta, se han venido produciendo acerca de los principales organismos encuadradores del régimen, el aparato educativo y, en menor medida, la propaganda...