Published 2007-12-15
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Abstract
La rica historia constitucional española ha dejado tras de sí una abundante historiografía que no lograron evitar ni los cuarenta años de dictadura franquista. De hecho, sobre todo desde la década de 1950 y coincidiendo en parte con el progresivo abandono de un modelo de sesgo más totalitario, se asiste a una recuperación de los estudios de historia constitucional, eso sí, con evidentes limitaciones, entre las que no es la menor el que se dedicase un mayor esfuerzo a los textos más lejanos en el tiempo, relegándose los más próximos al franquismo, muy en particular —huelga decirlo— la Constitución de la Segunda República. En esa década, dos obras abrirían una pequeña senda en los estudios de historia constitucional: una de ellas, de carácter general, surgida de la pluma de Sánchez Agesta; la otra, monográfica y de menos peso, dedicada a la Constitución de 1869, por cierto prologada por Manuel Fraga, quien también prestaría atención a divulgar el cabinet system británico, y, en otro orden, las Constituciones históricas iberoamericanas...